¿Te mueres por ser mamá? Muchas mujeres tienen lo que se conoce como instinto maternal y su mayor deseo es convertirse en madre. Muchas veces esto se traduce en quedarse embarazada, aunque nunca hay que olvidar que también hay otras formas, como adoptar o recurrir a la fecundación in vitro si tú o tu pareja tenéis problemas para concebir. Por lo general, lo mejor para quedarte embarazada es recurrir a los métodos sinsotérmicos. Esta técnica implica determinar exactamente cuándo se produce la ovulación, que es el momento en el que te puedes quedar embarazada. Para ello debes interpretar los cambios que se producen en tu cuerpo durante el periodo de la ovulación. Hay tres métodos que combinarás para asegurarte qué días eres fecunda: el calendario, la temperatura basal y la mucosidad. En un calendario debes anotar el primer día de todas las reglas de un año para calcular tus ritmos. Luego, calcula los tres días centrales de tu ciclo máximo y mínimo, añadiendo dos días antes y después, y así sabrás el intervalo de máxima fertilidad. Tu temperatura basal aumentará entre dos y seis décimas durante la ovulación, y la mucosidad que expulsa el cuello del útero variará de textura, proporcionándote más información sobre el momento idóneo para quedarte embarazada.
También habéis de cuidar, tanto tú como tu pareja, la alimentación y el descanso. También conviene que abandonéis hábitos inadecuados, como fumar o consumir alcohol si realmente deseáis concebir un hijo.